ES TIEMPO DE MEDITAR EN LO MÁS IMPORTANTE DE ESTA FECHA... JESÚS TU SALVADOR
Cortesia del Ministerio en Contacto del Ps. Charles Stanley.
Navidad, la sabiduría de Dios
CITA: Lucas 1:26-35
26A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea,
27a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María.
28El ángel se acercó a ella y le dijo: --¡Te saludo,* tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo.
29Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo.
30--No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor --le dijo el ángel--.
31Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
32Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David,
33y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin.
34--¿Cómo podrá suceder esto --le preguntó María al ángel--, puesto que soy virgen?*
35--El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.
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Qué consolador es saber que Dios es omnisciente, por lo que siempre toma la mejor decisión en todo lo que hace. Este atributo es particularmente evidente en Su cuidadosa ejecución de todos los detalles en torno al nacimiento de Jesús. Incluso durante la creación, el Padre estuvo haciendo los preparativos para enviar a Su Hijo al mundo, en el momento preciso y bajo las circunstancias perfectas.
Un anuncio angelical. El anuncio de la llegada del Mesías vino de los labios de un ángel en vez de los de un hombre común. Por tanto, los pastores que la escucharon no tuvieron ninguna razón para no creer la verdad o para guardarla para sí mismos. No se pusieron a filosofar en cuanto a la noticia, sino que la difundieron entre sus amigos y familiares, como Dios sabía que lo harían.
El nacimiento virginal. Para ser perfectamente puro y morir por nuestros pecados, el Salvador no podía ser el producto de una unión humana. Por eso, el Padre celestial hizo un milagro para vestir al Hijo de carne humana pero preservando Su divinidad.
Su cuna en un pesebre. Un palacio es el lugar perfecto para el nacimiento de un rey, pero un establo es el sitio perfecto para la llegada del Cordero de Dios sacrificial. El origen humilde de Jesús lo hace más accesible a todos los hombres, ricos o pobres.
Un nombre perfecto. El nombre Jesús era de uso frecuente en aquellos días, lo cual se adecuaba con el deseo del Señor de asociarse con el hombre común. Pero aún más adecuado es el significado del nombre: Jehová es salvador. El nombre de Jesús expresaba la razón de Su venida: Su propósito fue salvar a la humanidad del castigo por el pecado.